Su asesor le informa

Bienvenidos a nuestro espacio de comunicación en el que le presentamos información que esperamos sea de su interés. Ramón Lleonart.

Un diálogo de verano (no apto para besugos)

No hace muchos días me encontré con Miguel Miga de Pan, segunda generación de un próspero, y también muy sacrificado, negocio familiar dedicado a la fabricación de sabrosos artículos de panadería y pastelería. Tras los protocolarios saludos (¿qué tal, cómo estás?; ¿y la familia?; me han dicho que te jubilas, ¿es verdad?) y consciente de mi dedicación profesional, me abordó con el siguiente tema:

 

  •  (Miguel): Oye, que he recibido de Hacienda una carta en la que me dice que mi empresa pudiera no estar declarando conforme a los parámetros en que otras empresas del sector lo hacen. Es más, me advierte de que la existencia de “inconsistencias” podría ser el detonante de una comprobación tributaria. Eso suena a amenaza ¿no?
  • (Ramón): Vamos a ver, Miguel. Es verdad que Hacienda lanzó una campaña dirigida a “calentar el ambiente” de cara a la presentación de las declaraciones del IRPF, animando al personal (con actividades económicas bajo su titularidad) a declarar sus ingresos y gastos ajustados a la normativa vigente. Pero de ahí a realizar una persecución, va un buen trecho…
  • También es verdad que la Agencia Tributaria aprovecha la temporada de recaudación de impuestos (Renta, Sociedades) para recordarnos que está “cada día más cerca”, como decía su antiguo eslogan (los más viejos del lugar seguro que lo recuerdan). Pero no por ello hay que “asustarse”: si has hecho las cosas bien, no temas; y si no lo hiciste espabila y regulariza antes de que te “inviten” a la fiesta.
  • (M): Es que me dicen que van a comparar los márgenes de mi empresa con los márgenes medios del sector, la facturación, los cobros en efectivo y las tarjetas de crédito…
  • (R): Efectivamente, la Agencia Tributaria compara los márgenes de tu empresa con los que le facilita el sector. Estos datos los obtiene Hacienda a través de las declaraciones del Impuesto sobre la Renta (Estimación directa normal) y del Impuesto de Sociedades, tanto de tu propia empresa como de las otras empresas del mismo sector.
  • (M): Vaya, vaya. O sea, que nosotros mismos le estamos facilitando información sin saberlo…
  • (R): Así es, querido amigo. Además, con la información facilitada por las entidades bancarias y financieras, el actuario puede conocer la proporción de cobros que has efectuado con tarjetas de crédito respecto a tus ventas totales (las que declaraste) y las que declararon otras empresas del sector, para analizar los posibles desvíos. Como tu empresa pertenece al sector de comercio, si su porcentaje de cobro por tarjeta es muy superior al del sector, Hacienda podría presumir que dejas de declarar parte de los ingresos en efectivo, por ejemplo.
  • (M): Muy presumida me parece a mí la Hacienda esa.
  • (R): Te digo más. También “sabe” el volumen de entradas efectuadas en tus cuentas bancarias, pues los bancos le informan de ello (declaración informativa modelo 196). De ahí que si tus ventas fueran inferiores a tus ingresos en bancos, podría ser que no hubieses declarado todas las ventas. Analízalo.
  • (M): Pero, ¿qué pretende Hacienda con todo esto?
  • (R): Tómatelo como un aviso “informal”. Si has declarado de conformidad, no debes preocuparte. En otro caso, prepara la artillería antes de que vengan los indios. Puede que hayas vendido activos (no son ventas de mercaderías) y el cobro se ha realizado por banco; o que hayas contratado un préstamo con un particular, circunstancias que justificarían mayores ingresos en bancos que volumen de ventas del negocio. En definitiva, si eres consciente de que le han pelado las barbas a tu vecino, pon las tuyas a remojar: regulariza tus cuentas antes de que venga “el coco”.