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Los autónomos dependientes y los falsos autónomos

El Plan Estratégico de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social para el período 2018-2020 señala, entre las actuaciones previstas para dicho período, la detección de los llamados “Falsos Autónomos”, esto es, trabajadores que están en situación de Alta como autónomo pero que realmente desarrollan una relación de naturaleza laboral con la empresa.

Debemos distinguir al falso autónomo del denominado trabajador autónomo dependiente, figuras que pueden inducir fácilmente a confusión.

Los TRABAJADORES AUTÓNOMOS DEPENDIENTES (TRADE), cuya actividad está contemplada en el Estatuto de los Trabajadores Autónomos, son aquellos «que realizan una actividad económica o profesional a título lucrativo y de forma habitual, personal, directa y predominante para una persona física o jurídica, denominada cliente, del que dependen económicamente por percibir de él, al menos, el 75 por ciento de sus ingresos por rendimientos de trabajo y de actividades económicas o profesionales».

Su relación con la empresa que le contrata, además de reunir las características de autonomía funcional y dependencia económica, debe contener la totalidad de los siguientes requisitos:

  1. No tener a su cargo trabajadores por cuenta ajena ni contratar o subcontratar parte o toda la actividad con terceros, tanto respecto de la actividad concertada con el cliente del que depende económicamente, como de las actividades que pudiera contratar con otros clientes, salvo excepciones concretadas en el propio Estatuto.
  2. No ejecutar su actividad de manera indiferenciada con los trabajadores que presten servicios bajo cualquier modalidad de contratación laboral por cuenta del cliente.
  3. Disponer de infraestructura productiva y material propios, necesarios para el ejercicio de la actividad e independientes de los de su cliente, cuando en dicha actividad sean relevantes económicamente.
  4. Desarrollar su actividad con criterios organizativos propios, sin perjuicio de las indicaciones técnicas que pudiese recibir de su cliente.
  5. Percibirá una contraprestación económica en función del resultado de su actividad, de acuerdo con lo pactado con el cliente y asumiendo el riesgo y ventura de aquella.
  6. Percibir una contraprestación económica en función del resultado de su actividad, de acuerdo con lo pactado con el cliente y asumiendo riesgo y ventura de aquélla.

Formalidades: las condiciones de la relación entre el trabajador autónomo dependiente y la empresa que le contrata deberán estipularse mediante un contrato mercantil, necesariamente en forma escrita y con un contenido mínimo obligatorio.

Diferenciación: Frente a la figura del TRADE antes descrita, (legal y tipificada en el Estatuto de los Trabajadores Autónomos) se encuentra el “falso autónomo”, esto es, aquel trabajador que desarrolla su actividad bajo la organización, disciplina y dirección del empleador, sin que corra el riesgo de las operaciones que desarrolla, aunque externamente comparezca formalmente como empresa independiente. Dicha relación carece de las características esenciales de una empresa: independencia organizativa, económica y ajenidad.

Aquellas empresas que contraten falsos autónomos, con la finalidad de no contraer obligaciones sociales y reducir los costes laborales derivados de la contratación de trabajadores por cuenta ajena, pueden ser sancionadas conforme a la normativa vigente y, además, deberán pagar las cuotas atrasadas de cotización como trabajador por cuenta ajena.

Conclusión: No todos los TRADES son falsos autónomos. La misma definición del TRADE implica trabajar mayoritariamente para una única empresa. Hay que distinguir entre:

  • “Falso Autónomo”: es un aparente trabajador autónomo que trabaja de forma ilegal, bajo las condiciones de un trabajador por cuenta ajena, siendo un elemento esencial y definitorio del contrato la dependencia de la empresa que le contrata y la ajenidad (no asume el riesgo).
  • El TRADE es un trabajador autónomo que desarrolla una actividad empresarial de forma legal, en la que sus ingresos proceden única o mayoritariamente de un solo cliente.