Su asesor le informa

Bienvenidos a nuestro espacio de comunicación en el que le presentamos información que esperamos sea de su interés. Ramón Lleonart.

¿Puedo descontarme los gastos de mantenimiento de mi vivienda alquilada?

Las reparaciones dirigidas a poner el inmueble en condiciones de poder ser arrendado son gasto deducible en el IRPF. Sin embargo cuando la vivienda no está todavía alquilada, sino en expectativa de alquiler, el criterio interpretativo de la Dirección General de Tributos requiere que exista una correlación entre los gastos de conservación y reparación y los ingresos derivados del posterior arrendamiento de la vivienda. (En tal sentido una Consulta Vinculante de 11/11/18 de la Secretaría General del IRPF).

 

Del contenido de la normativa vigente se desprende que son gasto deducible de los ingresos, para la determinación del rendimiento neto del capital inmobiliario, todos los gastos que resulten ser necesarios para su obtención y, en particular, los efectuados con la finalidad de mantener el uso normal de los bienes materiales (mantenimiento), tales como el pintado, revoco o arreglo de instalaciones, o la sustitución de elementos, como instalaciones de calefacción, ascensor, puertas de seguridad u otros.

El importe total a deducir por los gastos no podrá exceder, para cada bien o derecho, de la cuantía de los rendimientos íntegros obtenidos (ingresos), aunque los importes que sobrepasen dicha cuantía se podrán deducir en los cuatro años siguientes en los términos que señala la norma. No obstante hay que señalar que la deducibilidad de los gastos está condicionada a la obtención de ingresos procedentes precisamente del arrendamiento del inmueble, o de la constitución o cesión de derechos de uso o disfrute de bienes inmuebles, o de derechos reales que recaigan sobre los mismos.

Cuando se pretende destinar al alquiler una vivienda que necesita un “lavado de cara”, por ejemplo la sustitución de la consola del aire acondicionado, el termo, o realizar un adecentamiento general de suelo, paredes y pintura del inmueble, tales gastos son también deducibles a efectos de la determinar el rendimiento neto del capital inmobiliario en el IRPF. Por esta razón cuando solo existe una expectativa de alquiler, las reparaciones y actuaciones de conservación efectuadas deben ir dirigidas exclusivamente a la futura obtención de rendimientos del capital inmobiliario y no al disfrute, siquiera temporal, de la vivienda por su titular.

En cualquier caso, procure estar en posesión de la correspondiente factura, expedida correctamente, y del justificante del medio de pago usado para no tener mayores problemas ante una futura comprobación de su situación tributaria.