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Bienvenidos a nuestro espacio de comunicación en el que le presentamos información que esperamos sea de su interés. Ramón Lleonart.

La deducción de los donativos a favor de colegios concertados.

La deducción por donativos en el IRPF está regulada en la ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y en la que regula el Régimen Fiscal de las Entidades sin Fines Lucrativos y de los Incentivos Fiscales al Mecenazgo.

 

De los preceptos legales comentados se desprende que darán derecho a practicar las deducciones en el IRPF los donativos, donaciones y aportaciones irrevocables, puras y simples, de bienes o derechos, realizados en favor de las entidades sin fines lucrativos a las que sea de aplicación el régimen fiscal especial previsto en la Ley que las regula.

En la prensa diaria se ha publicado que Hacienda ha iniciado una campaña de control por la que se pretende investigar la procedencia o no de los donativos que determinados contribuyentes han efectuado a favor de fundaciones patrocinadas por los colegios de enseñanza concertados, lo que ha motivado incertidumbre en los padres de alumnos respecto a la procedencia o no de la deducción practicada en sus declaraciones del IRPF.

Los donativos que los padres realizan en favor de fundaciones de colegios concertados serán deducibles en el IRPF siempre que cumplan los requisitos legales establecidos por la normativa vigente. En aquellos casos en que la Agencia Tributaria ha detectado que un donativo no tenía tal naturaleza, ha exigido la regularización de la situación tributaria al contribuyente, como es de esperar. La regularización se produce cuando la Agencia Tributaria detecta la existencia de una contraprestación por el pago efectuado.

La donación es un negocio jurídico gratuito por el que una parte da, entrega o concede un bien o derecho a otro, que lo acepta, sin que medie contraprestación alguna a cambio.

En consecuencia, si a cambio de la entrega de dinero el colegio ofrece servicios a los que no pueden acceder los alumnos cuyos padres no hayan efectuado el “donativo”, no estamos ante una liberalidad, sino ante una prestación de servicio retribuida, negocio jurídico distinto por su naturaleza (onerosa). Y es en este supuesto cuando la Agencia Tributaria debe actuar, al detectar una contraprestación por el pago efectuado; esto es, cuando el supuesto donativo no tiene carácter voluntario y sirve para financiar una actividad ordinaria del colegio y que la repercute al alumno.

En definitiva, ni se ha producido cambio legal alguno, ni tampoco del criterio mantenido por la Agencia Tributaria, sino que su actuación sigue siendo la misma que en los últimos años, exigiendo la regularización tributaria cuando detecta que un contribuyente se ha deducido como donación lo que realmente es el pago por un servicio.