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Bienvenidos a nuestro espacio de comunicación en el que le presentamos información que esperamos sea de su interés. Ramón Lleonart.

Las Retenciones del Trabajo Personal: conviene actualizar datos.

Todo empresario tiene la obligación de practicar, sobre las retribuciones que satisface a su personal, la pertinente retención por el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas sobre los ingresos del trabajo sujetos al impuesto, esto es, la suma de los distintos componentes que integran los ingresos de la nómina del trabajador una vez deducidas las reducciones y gastos deducibles.

 

El importe es el resultado de aplicar, sobre la base de la retención calculada en la forma en que dispone el artículo 83 del Reglamento del impuesto (ingresos devengados menos las reducciones aplicables y gastos deducibles), un porcentaje (tipo impositivo) que se aplica teniendo en cuenta las circunstancias personales y familiares, rentas del cónyuge, en su caso, las reducciones y las deducciones, así como las retribuciones variables previsibles que vaya a percibir el trabajador, en los términos previstos en la normativa vigente. El resultado de esa operación es la cuota de retención, importe que el empresario deduce de los ingresos brutos, (juntamente con otros conceptos tales como anticipos, cotización del trabajador a la seguridad social, desempleo, etc.), cuando abona la nómina al trabajador.

El porcentaje así calculado permanece inmóvil hasta que aparecen circunstancias que modifican los presupuestos anteriores, originando la necesidad de proceder a regularizar los cálculos efectuados para la determinación del tipo impositivo: nacimiento o fallecimiento de hijos, matrimonio, viudedad, separación judicial, divorcio, cónyuge que no trabajaba y ahora sí, (o viceversa), aumento o disminución de retribuciones fijas o variables, etc. (ver artículo 87 del Reglamento). Todas esas circunstancias deben ser comunicadas obligatoriamente por el trabajador al empresario para que éste efectúe las oportunas correcciones en la aplicación de la retención del IRPF de aquél; a tal efecto existe un impreso oficial modelo 145.

Cuando la empresa tiene que modificar el tipo de retención aplicable a algún trabajador (por ejemplo, por el nacimiento de un hijo), puede hacerlo de inmediato o de forma trimestral los meses de abril, julio y octubre. No obstante, esa norma de regularización trimestral no es aplicable en el último trimestre del año, de forma que las variaciones personales o familiares que se produzcan en octubre, noviembre o diciembre deben computarse de inmediato.