Los gastos deducibles en el IRPF: Actividades económicas I

Los contribuyentes personas físicas que desarrollan una actividad económica deben determinar los rendimientos de dicha actividad mediante uno de los sistemas de estimación previstos en la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas: estimación directa (en su modalidad normal o simplificada) o estimación objetiva (módulos).

Al objeto de dar a conocer a este colectivo (profesionales, empresarios, industriales, etc.) de la manera asequible para el más común de los ciudadanos, el contenido de la normativa que regula esta materia intentaremos, tanto en este Boletín como en posteriores, ofrecerles una ayuda a la hora de determinar qué gastos son deducibles de los ingresos y en qué condiciones.

REQUISITOS DE DEDUCIBILIDAD.

Los titulares de una actividad económica acogida al régimen de Estimación Directa podrán deducir, al objeto de determinar el rendimiento neto, la totalidad de gastos de su actividad que sean necesarios y resulten deducibles, esto es:

  1. Que guarden correlación con los ingresos, es decir, que pueda acreditar que se han producido como consecuencia del ejercicio de la actividad.
  2. Que se hallen documentados, siendo la factura el principal justificante.
  3. Que estén contabilizados en los libros-registro de la actividad.
  4. Que se imputen temporalmente al ejercicio en que se hayan producido (regla de devengo), pero no antes. Esto puede que le obligue a realizar un ajuste a final de año para aquellos gastos que, aunque se hayan devengado, no hayan sido pagados o deban periodificarse, como la amortización, los seguros, intereses de préstamos, pagas extra del personal, etc.

LA VARIACIÓN DE EXISTENCIAS.

Muchos pequeños empresarios no tienen en cuenta que la variación de existencias influye en la determinación del rendimiento neto de la actividad, de manera que el resultado que obtienen no resulta ser cierto. Debemos partir del principio de que son gasto únicamente las compras realmente consumidas aplicando la fórmula:

Existencias iniciales + Compras totales - Existencias finales = Compras consumidas

En consecuencia, el incremento de las existencias a final de año con respecto a las iniciales, determina un ingreso (mayor beneficio), mientras que la disminución un gasto (menor beneficio).

Para determinar la variación de existencias existen métodos de valoración, que podrá aplicar con independencia a cada grupo de mercaderías de similar naturaleza:

  • FIFO (First In, First Out): lo primero que vendo es lo primero que compré. Es conveniente para aquellas mercancías cuyo coste vaya a la baja.
  • LIFO (Last In, First Out): Lo primero que vendo es lo último que entró en el almacén.
  • PMP (Precio Medio Ponderado): Se aplica el promedio de los costes de la mercadería que hay en el almacén. Es más ventajoso para aquellas mercancías cuyo precio suele incrementarse año tras año.