Contratos temporales: ¿cómo calcular la antigüedad?

La existencia de contratos temporales fraudulentos implica que, a la hora de calcular la indemnización que corresponde al trabajador, la antigüedad debe computarse desde el primer día en que se inició la contratación, incluso aunque existan interrupciones significativas entre un contrato y el siguiente (Sentencia del Tribunal Supremos de 8.11.16, en unificación de doctrina).

Un ayuntamiento contrató a una trabajadora bajo la modalidad de contrato por obra o servicio, con fecha de inicio 01/08/06 y que fue sucesivamente prorrogado, siendo la última prórroga hasta el 30/04/10. Nuevamente fue contratada el 19/08/10, con la misma categoría profesional y para el mismo puesto de trabajo, finalizando su actividad laboral el 18/08/11. Finalmente, volvió a ser contratada el 26/09/11 en las mismas condiciones que las anteriores, con cese en fecha 25/09/12.

Cuando la empresa le comunicó a la trabajadora la finalización del último contrato, ésta  interpuso una demanda por despido, llegando el asunto hasta el Tribunal Supremo, que falló a favor de la empleada y calificó el despido de improcedente, por fraude de ley en la contratación temporal, decretando que la antigüedad a efectos de indemnización computa desde el primer día, puesto que la unidad esencial del vínculo no se rompe aunque haya dos interrupciones que suman cuatro meses en prestación de servicios durante 74 meses.

El Tribunal Supremo apoya su argumento en la aplicación de la Directiva 99/70/CE, por la que se considera contraria a dicha norma toda disposición de un Estado miembro por la que se califiquen de sucesivos sólo los contratos temporales que no estén separados entre sí por un intervalo superior al plazo de 20 días hábiles, en relación con la acción por despido.

Del contenido de esta sentencia debemos deducir que aunque haya interrupciones entre contratos de más de 20 días, y atendiendo a los hechos concretos de cada caso (por ejemplo, cuántos contratos se han celebrado, cuánto tiempo ha durado la relación laboral con ese trabajador, qué tipo de servicios ha prestado en cada contrato…), si existe fraude de ley podría entenderse que hay continuidad en la relación laboral.